Gracias, Kaisers.
Llueve. Otra vez. La verdad es que así se está mucho mejor. En las pelis los momentos importantes siempre ocurren cuando, mira tú, está lloviendo, como hoy. Aunque, de momento, ni han matado a mi alma gemela, ni han enterrado a alguien (muerto), ni me he encontrado con mi madre biológica después de 20 años. (Me devuelven la peli Enduring Love, me dicen que muy buena, y sí, está muy bien). Vuelvo a la tierra, encontronazo con las puertas de cristal del videoclub, como cada domingo, trabajo que compagino con mi primer año de licenciatura en derecho. Escogí Barcelona por no escoger Ohio, no por el idioma, sino más bien porque pensé que Europa sería más lo que yo buscaba, más yo misma. Creo que no me equivoqué. Ésta ciudad me encanta, con sus arbolitos de hojas rosas, que hasta los puse en mi casa de los Sims, pero en vano porque me aburrí de jugar y porque el libertinaje de los demás personajes no tan ficticios se me iba de las manos. Me decanté por ella con 16 años, pensando que sería la mejor manera de huir de los ya famosos conflictos entre mi padre y mi nonna. Pero como ya se sabe ellos no me dejan. Puede que de un poco a pensar que son algo cabrones, pero en el fondo, muy en el fondo, son buenas personas, por más de que se odien. En fin, han pasado 2 años ya desde que aterricé aquí, pasaporte italiano en mano, para comerme el mundo o al menos eso creía yo. (Tener que escoger entre The Holiday y The Devil Wears Prada es bastante pedorro, así que prefiero que se decanten por Meryl y Anne, para evitar una sobredosis de corazones con fresa, caramelo derretido y The Killers). Lo de comerse el mundo es una tontería gigantesca convertida en ilusión que nos meten en la cabeza para que creamos que allá donde vayamos vamos a conseguir ser alguien, así porque sí, y luego te das cuenta que no. Que si el planeta avanza y tú no, te jodes; tal cuál. Pero no todo es tan malo, y menos mal, que sino pa’ qué!. Consigues amigos geniales, el madrasto se convierte en una mamá sin tetas, acabas adorando a las que odiabas en año pasado en la uni, y descubres que razzmatazz existe, y el H&M también. Y te compras camisetas de calaveritas y Vans a más no poder. Y luego, después de chuparte 2 años de vida nueva sin vacaciones, haces un viajecito a NY, y planificas un verano interesante y respetablemente entretenido por más de que lo odies (al verano) y que en el video no tengamos aire acondicionado. Además vivir en un piso con tres personajes peculiares, dos de los cuales ya he mencionado en un post anterior (J. Y F.). El tercero es G., en adelante apodado “el Don”, simplemente porque hasta la presente edición llevo horas de horas perdidas sentada el sofá viendo como él juega al Padrino en la play. Y cada noche todos igual. Échale la culpa al vino, joder. El Filósofo, el V de Vendetta barítono, el Madrasto, el Don, M. (la novia del Don) y yo; cenando pizza del Al Tall, moviendo platos para poder montar en la mesa del comedor la factoría de porros, hablando sobre la Barcelona gótica, tirando avioncitos de papel, para que luego vayamos cayendo uno a uno en los brazos de Morfeo. A veces creo que cada día cambia en algo el rumbo que toma la realidad, mí realidad. Quedarme atónita viendo como mi jefe se limpia las orejas con las llaves de su Range Rover (that’s weird), coger el metro en sentido contrario y dejar a una tirada corriendo detrás del tren, plantar a un amigo por ir a lavar ropa, quedar para ver películas y al final no ver ninguna, o que F. Diga que va un momento a comprar tabaco y que vuelva dos horas después. Y continúa, porque la lechuga va a por los 19 años, éste 22. Nineteen, you’re only nineteen for God sake, you don’t need a boyfriend; me dicen los Long Blondes, y el Madrasto también. Pues tendrán razón.

4 comentarios:
He llego aqui por la encantadora Mrs. Sarmiento, la gran Sarmiento y llego y leo este post que es una maravilla, y bajo y leo otro que me ha encantado y miro después a la derecha y veo tus top albums, y veo que te gusta Panic! at the disco (que ya ni sé la de veces que lo he escuchado que hasta aprendi a decir "what a wonderful caricature of intimacy"), y The postal service y Death cab for cutie y The strokes y el los Ferdinand y Modest mouse y sólo se me ocurre empezar a tomarte cariñin...
Vamos, de mas está decirte que seguiré tus andanduras :)
Saluditos
P.D: Menudo tostón te he soltado, sorry...
Bienvenida a Lechugolandia, Sunny, la emoción de que te derive por aquí la gran Mrs. Sarmiento es todo un elogio. Siéntete como en casa. Yo me guio en los top albums por Francisco Fernando, por los Strokes, por los Monos Árticos (que me encaaaaantan mucho), por Interpol, por los Kaisers, por los Bloc Party, y por los que tu has dicho, claro, así que vamos por buen camino. JAJA. Gracias, gracias, me estrujo el cerebro cada vez que escribo un post, y me alegra que alguien mi desorden de blog. Saludos!
Jeje. Esta sunny, hasta en la sopa. :p
Pues sí que es cierto que te ha quedado precioso el post, flor. Muy El Emigrante, you know. Ole.
OH! cuánto elogio!!! gracias, gracias mil!! besoo!!
Publicar un comentario