jueves, 11 de enero de 2007
Sunday, bloody sunday.... y la semana también...
Llevaba toda la semana con ganas de escribir un poquillo aquí; ganas, honestamente, de desahogarme un pelín de una semana tan angustiosa (y no exagero) como ésta: El domingo amaneció conmigo vomitando como una posesa y con un mal de cuerpo impresionante, ¿la razón? pedo el día anterior en una discoteca de medio pelo (según yo) a la cual fui con "una colegilla" (su expresión de siempre)... entré a trabajar a las 3 de la tarde, y B. mi ángel de la guarda, se compadeció de mi pobre cuerpo descompuesto, de mis náuseas, de mi dolor de estómago y de mi todo, y se quedo hasta que más o menos pudiera controlar la situación... la pasé fatal... atravesé la tarde como mejor pude hasta que, como salido de una pesadilla que realmente en mi subconsciente es un sueño maravilloso, entra por la puerta, con todo su arte andaluz, ÉL. La luz de mis ojos, la cosa mas bonita que ha pisado este inmundo planeta, ésos ojos verdes, ése color de piel tan sexy, esa chulería de futuro futbolista del Barça, esos 16 años, y esa sonrisa... ÉSA SONRISAAA!!! como en las películas yankees, la música que tenía puesta (franz ferdinand, si mal no recuerdo), los clientes, todo, todo, todo, dejó de sonar para darle protagonismo al latido frenético de mi corazoncito... me soltó una sonrisa de oreja a oreja, que me hizo temer si alguno de mis pesados pero adorados compañeros de curro le habían hecho algún comentario sobre mi amor secreto (si yo no muevo fichas, las tendrán que mover ellos por mí, dicen), me pregunta, "¿qué tal el día?" yo, para variar, le contesto de la manera más borde que puedo maquinar (lo justo y necesario para no cagarla, ¿no?) y nada, coge chuches, le pregunto por el Polaco (ruego por mi integridad moral que no haya descubierto la magia de los blogs) y me burlo un poco de él con el rollo de que si se va o no de barcelona (larga historia completamente aburrida e inecesaria).... cruza la puerta hacia la calle, yo recupero el aliento y aterrizo de vuelta al mundo real. El domingo acabó con más dolor de estómago, y también con una pena inevitable porque mi B. se va a México.... y yo no quiero que se vaya. Tenía previsto desahogar en una sola entrada toda la mierda de semana que he tenido, pero están dando un poquito por culo en el messenger, así que lo dejo para luego, o mañana. Uno de los peores domingos de mi vida.
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