martes, 29 de mayo de 2007

Similitudes

Lo pongo alrededor de mis caderas, lo abrocho. Me planto delante del espejo naranja en mi habitación. Lo miro, ladeo la cabeza, como mi perro cuando le hablo. Saco el libretito del Strange House. Pongo la imagen que tenía en mente al lado del cinturón. Sí, si que se parece. "My Godness! qué groupie soy!", me digo. Hay veces que mi ocurrencia me sorprende.

Qué gracioso poderse manifestar


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viernes, 25 de mayo de 2007

Cómo un Drácula surrealista ochentero

Subo las escaleras de casa, entro, camino el pasillo que me lleva al salón, y me encuentro al Don sentado en la mesa, escribiendo, cigarro en mano, y la tele encendida con la pantalla en negro. Me lavo las manos y me siento en la mesa amarilla donde desenvuelvo con toda la calma del mundo el bocatta que le he robado al Gus. Empiezo a comer. El Don sigue escribiendo, va golpeando con los dedos la mesa amarilla, como si contara sílabas, o simulara tocar un piano. Mira la tele en negro y vuelve a escribir. Para en seco, levanta la mirada y me dice: “Qué diarrea mental la de Shakespare para escribir endecasílabos”... vuelve a sumergirse en el papel que garabatea, y todo vuelve a quedarse mudo, lo único que se escucha son las migas de pan que caen sobre el papel de aluminio, y el gas de la coca-cola que acaba de abrir. Yo me mantenía mirando hipnotizada el paquete de tabaco que estaba sobre la mesa, estudiando lentamente la redondela perfecta del logotipo de Lucky Strike (nada raro, porque llevaba todo el día con la mente en piloto automático).

Mirar a un Elvis Presley delgadísimo cantar con el vigor de sus inicios es bastante raro, creo que todos nos acordamos de el como un esperpento de hombre con una barriga enorme, gafas de sol brillantes, un tupé engominado de diez centímetros y ese traje blanco horterísimo. Qué horror, for God’s sake.

Supongo que para noviembre ya no podré sentarme en nuestra mesa amarilla, pero al menos será bueno mientras dure.

Niñata psicópata de mierda, me dice el madrasto, y puede que tenga un poco, sólo un poquito (chiquitito) de razón. JE!. (Eres una diva, eso es lo que eres.)

miércoles, 23 de mayo de 2007

Acabose


Listo. Mi cumpleaños por fin a pasado, al menos por un año más. Hicimos una cena en casa, pan con tomate y acompañamientos; pero ni eran todos los que estaban ni estaban todos los que son... en fin, que gracias a ellos no pase tan mal mi día cumpleañero.
P.D: nunca descubrí de que se trataba mi tarta salada, pero la verdad es que estaba muuy buenaaa.

martes, 22 de mayo de 2007

La gente perdida de mi barrio. Dios nos libre.



Feliz cumpleaños, Isopito. Un beso enorme.

Feliz cumpleaños a MÍ

Diecinueve años, for God's sake. Creo que en mi mundo el cumplir años es una de las cosas que más me pueden llegar a frustar. No es que no me guste, sino que me aterra. Me aterra hasta el punto de mantenerme 2 horas enteras despierta sin poder dormir mirando el techo con los ojos muy abiertos, esperando a que alguien le de al stop, o al mute. Me vuelvo a levantar, voy a hacer pipí y vuelvo a mi habitación. Ni siquiera me reconforta el hecho de que por shuffle la primera canción de mi recién estrenada edad fuera NYC, de mi Paul, y tampoco que corriera mucho viento. Y tampoco me reconforta haberme autoregalado 3 discos. ¿¿¿¿IS IT NEEDED????. Yo creo que no. Si el mundo ya me daba miedo, ahora me lo da más. Que se acabe ya, por favor, que ya sea mañana, que se acabe el feliz cumpleaños, porque me aterra. Me aterra crecer, me aterra tener más años, me aterra tener más responsabilidades, me aterra mi futuro, me aterra que me sigan llamando a decirme que me merezco lo mejor y que tenga un día muy feliz. Me aterra que yo deje de ser yo, para convertirme en algo que no quiero ser. Lo odio, y lo digo desde lo más profundo de mis entrañitas, odio mi cumpleaños. Porque todos los fantasmitas que me asustan de verdad vienen a visitarme cada año en este día, y es matemáticamente imposible evitarlo. Bu.

martes, 15 de mayo de 2007

Bobadas

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
jajaja ahora tengo 21 años

Ghost World dice:
21?

Ghost World dice:
tanto?

Ghost World dice:
no tenias menos?

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
el 26 d abril

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
tenia 20

Ghost World dice:
como es que has crecido tanto?

Ghost World dice:
será posible?

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
esas cosas q no se entienden

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
me levante el 27 d abril y tenia 21

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
:-O

Ghost World dice:
debe de ser una experiencia bastante traumatizante.

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
si

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
si

Alfredo Speed Limit 45km/h dice:
pero ya lo supere

Ghost World dice:
menos mal!

Esto es lo que pasa cuando no hay tema de conversación con alguien que, en algún momento que ahora me parece muy lejano, se supo mi vida como si yo fuera un libro abierto. Sad but true. (Puede ser, talvez, cabe la posibilidad, de que Paul Banks & cía. me dé unas cuántas respuestas con su nuevo disco. Eso espero.)

martes, 8 de mayo de 2007

Mundo Bizarro... y esperpéntico.

La imagen de yo sentadita en la biblioteca de mi barrio (porque en mi nuevo hogar no hay internet, qué rústicos somos), viendo como el señor sentado a mi lado se come un plátano mientras se baja cosas del programa del burrito, y yo, con Anarchy In The UK de los Sex en los cascos, me resulta bastante rara. Y no es para menos.

OH MY GOD! I can't believe it, I've never been this far away from home.

Gracias, Kaisers.

Llueve. Otra vez. La verdad es que así se está mucho mejor. En las pelis los momentos importantes siempre ocurren cuando, mira tú, está lloviendo, como hoy. Aunque, de momento, ni han matado a mi alma gemela, ni han enterrado a alguien (muerto), ni me he encontrado con mi madre biológica después de 20 años. (Me devuelven la peli Enduring Love, me dicen que muy buena, y sí, está muy bien). Vuelvo a la tierra, encontronazo con las puertas de cristal del videoclub, como cada domingo, trabajo que compagino con mi primer año de licenciatura en derecho. Escogí Barcelona por no escoger Ohio, no por el idioma, sino más bien porque pensé que Europa sería más lo que yo buscaba, más yo misma. Creo que no me equivoqué. Ésta ciudad me encanta, con sus arbolitos de hojas rosas, que hasta los puse en mi casa de los Sims, pero en vano porque me aburrí de jugar y porque el libertinaje de los demás personajes no tan ficticios se me iba de las manos. Me decanté por ella con 16 años, pensando que sería la mejor manera de huir de los ya famosos conflictos entre mi padre y mi nonna. Pero como ya se sabe ellos no me dejan. Puede que de un poco a pensar que son algo cabrones, pero en el fondo, muy en el fondo, son buenas personas, por más de que se odien. En fin, han pasado 2 años ya desde que aterricé aquí, pasaporte italiano en mano, para comerme el mundo o al menos eso creía yo. (Tener que escoger entre The Holiday y The Devil Wears Prada es bastante pedorro, así que prefiero que se decanten por Meryl y Anne, para evitar una sobredosis de corazones con fresa, caramelo derretido y The Killers). Lo de comerse el mundo es una tontería gigantesca convertida en ilusión que nos meten en la cabeza para que creamos que allá donde vayamos vamos a conseguir ser alguien, así porque sí, y luego te das cuenta que no. Que si el planeta avanza y tú no, te jodes; tal cuál. Pero no todo es tan malo, y menos mal, que sino pa’ qué!. Consigues amigos geniales, el madrasto se convierte en una mamá sin tetas, acabas adorando a las que odiabas en año pasado en la uni, y descubres que razzmatazz existe, y el H&M también. Y te compras camisetas de calaveritas y Vans a más no poder. Y luego, después de chuparte 2 años de vida nueva sin vacaciones, haces un viajecito a NY, y planificas un verano interesante y respetablemente entretenido por más de que lo odies (al verano) y que en el video no tengamos aire acondicionado. Además vivir en un piso con tres personajes peculiares, dos de los cuales ya he mencionado en un post anterior (J. Y F.). El tercero es G., en adelante apodado “el Don”, simplemente porque hasta la presente edición llevo horas de horas perdidas sentada el sofá viendo como él juega al Padrino en la play. Y cada noche todos igual. Échale la culpa al vino, joder. El Filósofo, el V de Vendetta barítono, el Madrasto, el Don, M. (la novia del Don) y yo; cenando pizza del Al Tall, moviendo platos para poder montar en la mesa del comedor la factoría de porros, hablando sobre la Barcelona gótica, tirando avioncitos de papel, para que luego vayamos cayendo uno a uno en los brazos de Morfeo. A veces creo que cada día cambia en algo el rumbo que toma la realidad, mí realidad. Quedarme atónita viendo como mi jefe se limpia las orejas con las llaves de su Range Rover (that’s weird), coger el metro en sentido contrario y dejar a una tirada corriendo detrás del tren, plantar a un amigo por ir a lavar ropa, quedar para ver películas y al final no ver ninguna, o que F. Diga que va un momento a comprar tabaco y que vuelva dos horas después. Y continúa, porque la lechuga va a por los 19 años, éste 22. Nineteen, you’re only nineteen for God sake, you don’t need a boyfriend; me dicen los Long Blondes, y el Madrasto también. Pues tendrán razón.

jueves, 3 de mayo de 2007

Gone Country

Martes festivo, día del trabajador, despertarse a las 2 de la tarde, preparar un bocata con queso, acabar comiendo paella, 3 estrellas, 3 cortados, pantalones de J. con manchas de lejía, inventarse letras de canciones con F., intentar entender cómo es posible que no podamos ver la lluvia cuando en antena3 hay una reportera que dice que no para de llover en Barcelona, cotillear sobre los niños del día anterior, acabar el cortado. Una tarde en familia ficticia con J., el filósofo (verdad de la buena!) y F., el V de Vendetta con voz baritono. No lo buscas, sino que te encuentra. Y me hace pensar que al final no todo es tan soso.